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Wine road trip. La Rioja.

Sales del coche y lo notas al momento: olor a infancia, a mi infancia, a ese tiempo en que el otoño olía a uva en fermentación en casa de mi abuelo, un olor que empapaba el aire y emborrachaba los sentidos. Es un olor amargo pero a mí me parece dulce. Me retrotrae a ese tiempo en que los fines de semana y vacaciones eran pasados en la finca de mis abuelos maternos, y la finca era tu pequeño reino, la casa en árbol era tu castillo, el estanque tu colosal bañera. Te caía, de vez en cuando, una granada en la cabeza. Los naranjos, almendros y ciruelos tus guardias y los viñedos tus labirínticos jardines donde te tocaba buscar a Minotauro – a mis primas. Ese tiempo, esos otoños, me olían a lo que ahora percibo. Olor a la bodega de mi abuelo. Olor a vino. Olor a fermentación. Olor a emoción. No me sorprende que haya sido un dios hijo de Zeus y de una mortal, y creado por ninfas, que haya descubierto el arte de extraer …

Gastromicue: cocina al domicilio

Pero ojo: no «a tu» domicilio, sino «en su» domicilio», en el domicilio de Micue. Con la calidad y cuidado que en un restaurante, con la privacidad y descontracción de tu hogar. Cocina con santo y seña»: así define Micue su casa situada en el Madrid de los Austrias. Para encontrar y acceder a su casa hay que buscar el signo, el «santo y seña», que nos indica él cuando llegue el momento. Por delante de dicha casa pasan a diario ejércitos de turistas munidos de guías y cámaras de fotos, nos dice. Y, al llegar, uno se da cuenta del porqué: la casa es una de las pocas «casas a la malicia» o «casas con trampa» que todavía se conservan en Madrid. Estas residencias son fruto de un delito inmobiliario provocado por la «Ley del Aposento» la cual obligaba a todo el vecino de Madrid a ceder mitad de la superficie útil de su casa a funcionarios de la Corte Real. Cuando en el siglo XVI Felipe II da esta ordenanza la gente empieza …

¿Por qué no te callas y escuchas?

Sofar Sounds trae la música en vivo a tu salón. Bueno, a tu salón si has ofrecido tu casa para el evento. Si no, disfrutarás en casa de alguien que, como tú, disfruta de la música y quiere apoyar iniciativas como esta y que por eso ha ofrecido su salón para una doble finalidad: promocionar a grupos emergentes que quieren enseñar lo que hacen y a su vez dar la oportunidad a gente que le gusta la música en directo, de escucharla. Sin teléfono, atentos, en acústico. Privados, en un salón de una casa, donde tú estás en lista y llevas bebidas para tomar y compartir mientras escuchas a las bandas que actúan a lo largo de dos horas. Por la tarde, temprano, para no molestar a nadie. Estos conciertos íntimos y secretos surgieron en 2009 en un piso del norte de Londres, cuando dos amigos, desilusionados con el estado actual de la música, decidieron empezar a invitar a grupos amigos a tocar en su casa unos temas. Hoy en día ya se extendido a …

El rostro del Rastro

Todos conocemos el «marché aux puces», el mercadillo por excelencia en Madrid, el Rastro. ¿Pero quien sabe de donde viene el nombre «Rastro»? Con 400 años de historia, este mercado dominical al aire libre tiene sus orígenes en el siglo XV cuando se han instalado en la zona «ropavejeros», vendedores de ropa vieja y usada. A finales de siglo se instalaron curtidurías y mataderos (ha estado en esta ubicación hasta 1928 antes de trasladarse a Legazpi) y de ahí viene el nombre: del rastro que dejaba el sangre de los animales. A lo largo de los siglos el Rastro sufrió muchas mutaciones y adiciones de sectores hasta convertirse en lo que es hoy. Pero siempre fue un punto de encuentro. Y ya no hay rastro de sangre pero la gente va a husmear artilugios singulares de todos los tipos, o a rastrear cromos, muebles, pillas, juguetes o algo que no sabe exactamente donde encontrar y ahí sabe que sí encontrará y, de paso, se «rastrea» amigos y se toma el aperitivo.