Autor: joplaces

Venecia: una ciudad en el agua

«Algunos sostienen que la palabra Venetia significa Veni Etiam, o sea, vuelve otra vez, y otra vez, porque por muchas veces que vengas, siempre verás nuevas cosas, y nuevas bellezas.» (Jacopo D’Antonio Sansovino) Es verdad. Yo me di cuenta que estoy condenada a venir cada 10 años. Y cada vez que he vuelto, me emociono. Me dejo llevar por las labirínticas callejuelas, pasando puentes de piedra, madera, acero y cristal (como la firmada por Santiago Calatrava), me quedo abrumada por cada ventana, por cada palacete, por cada detalle inclinado, lánguido, debido al lento hundimiento de la ciudad, por cada rincón melancólico que descubres o redescubres. «Un realista, en Venecia, se convertiría en un romántico por simple fidelidad a lo que veía ante él.» (Artur Symons). Es realmente verdad. El patchwork de edificios de estilo véneto-bizantino – del cual es paradigma la Basílica de San Marcos, similar a la Santa Sofía de Estambul -, de estilo gótico veneciano – representado por el Palacio Ducal -, de estilos renacentista, barroco y neoclásico confieren un aire de cuento …

Wine road trip. La Rioja.

Sales del coche y lo notas al momento: olor a infancia, a mi infancia, a ese tiempo en que el otoño olía a uva en fermentación en casa de mi abuelo, un olor que empapaba el aire y emborrachaba los sentidos. Es un olor amargo pero a mí me parece dulce. Me retrotrae a ese tiempo en que los fines de semana y vacaciones eran pasados en la finca de mis abuelos maternos, y la finca era tu pequeño reino, la casa en árbol era tu castillo, el estanque tu colosal bañera. Te caía, de vez en cuando, una granada en la cabeza. Los naranjos, almendros y ciruelos tus guardias y los viñedos tus labirínticos jardines donde te tocaba buscar a Minotauro – a mis primas. Ese tiempo, esos otoños, me olían a lo que ahora percibo. Olor a la bodega de mi abuelo. Olor a vino. Olor a fermentación. Olor a emoción. No me sorprende que haya sido un dios hijo de Zeus y de una mortal, y creado por ninfas, que haya descubierto el arte de extraer …

HamburGrrrr

Segunda ciudad de Alemania, la ciudad portuaria más importante de Alemania, llamada por sus habitantes la «puerta de entrada al mundo», el sitio donde los Beatles se han catapultado a la fama, el mayor parque-cementerio del mundo, ciudad con más canales que Ámsterdam y Venecia y más puentes que Londres, Venecia y Amsterdam juntos. Sí, juntos. Al ser ciudad portuaria es la ciudad no capital con más consulados del mundo. Y la mayor parte de los multimillonarios de Alemania vive aquí, en concreto alrededor del lago Alster. Lo único que me quedó pendiente aclarar es si el el hamburguer  – o la hamburguesa en castellano – es de ahí. No podía dejar de esbozar una sonrisa cada vez que un viandante me contestaba «Yes, I’m hamburger» o al ver placas con la palabra: «Hamburger Cityhall», «Hamburger» esto o aquello. En realidad nadie sabe el origen de dicho plato, pero no es descabellado decir que puede provenir de Hamburgo.  En el mítico Hotel Atlantic Kempinski, un auténtico castillo blanco a las orillas del Alster fundado en 1909, se alojaban …

Costa Vicentina: al oeste de Al Gharb (el lejano oeste)

Parque natural. Sí, porque hay mucha naturaleza, pero, a mi entender, debería de ser parque natural porque todo fluye de manera natural. De manera fuerte, salvaje, genuina. La Costa Vicentina, que se extiende de Odeceixe a Burgau, está integrada en el Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina. La Costa Vicentina es la parte que corresponde al Algarve, sucesión de pueblos con encanto parados en el tiempo, paisajes poéticos y agrestes, sucesión de playas únicas de difícil acceso y propicias para el surf que traen a este rincón de Europa a gente variopinta que busca las olas, la tradición, la buena gastronomía, la dulzura de la sencillez, la tranquilidad y la sensación de libertad y el ritmo relajado llevado a la enésima potencia, o todo junto. Uno se puede perder en esta zona de ensueño durante el tiempo que quiera pero si se planea una escapada de un par de días aquí os dejo mis #joTips para disfrutar a tope de la zona. Yo empezaría por Aljezur, un pueblo al norte de dicha costa, interior, …

El gusto moderno: Art Déco en París 1910-1935

La «deco»ración por encima de la funcionalidad. Esa era una de la premisas clave de esta corriente artística que se desarrolló entreguerras y que fue desarrollada en París y fomentada en Hollywood como atestigua obras como el libro de Fitzgerald, El Gran Gatsby.  La exposición El gusto moderno: Art Déco en París 1910-1935 (en la Fundación Juan March hasta el 28 de junio. Entrada gratuita) hace un recorrido desde sus comienzos (1908 a 1912) hasta su punto álgido (1925, año de la Exposición Internacional de Artes Decorativas, a 1935) abordando las diferentes áreas que abarcó el Art Deco: arquitectura, pintura, diseño de muebles, diseño textil o el diseño gráfico (la encuadernación fue una de los ámbitos donde brilló: esta época fue particularmente excepcional en lo que toca a patrones).  El art deco es una amalgama de géneros en realidad: bebe de su antecesor Art Nouveau, pero evolucionado: sí le es característico en abundancia un estilo clásico y simétrico patente en el Cubismo. Véase esta arquitectura austera, los vestidos rectilíneos y con patrones geométricos de las flappers o …

Chema Madoz y sus Reglas del Juego Semántico 

No me voy a poner con rodeos: Chema Madoz es mi fotógrafo contemporáneo español favorito, y uno de mis fotógrafos favoritos sin más.     ¿El porqué?  La semántica de sus obras. Chema Madoz coge y mezcla ingeniosamente objetos del cotidiano y cambia su significado. Construye una nueva realidad. Cambia las reglas del juego. Sus obras están plagadas de metáforas y metonimias y obligan al espectador – después del inicial impacto disruptivo de la sorpresa y de la no comprensión, y después de la inevitable sonrisa ante los elementos inesperados en la fotografía – a leer la obra, a entender la idea presente en la fotografía. Quizás por eso el fotógrafo no titula sus obras: porque sus fotografías, sencillas, depuradas, unas líricas otras filosóficas, son conceptos que cada uno de nosotros tiene que escuchar, que entender, que sentir.  Porque ni todo es lo que parece, sus fotografías son trampantojos para el intelecto.    La Comunidad de Madrid brindanos en el Espacio Alcalá 31 en la exposición Chema Madoz 2008-2014 – Las Reglas del Juego con una retrospectiva de …

A de Alemania, B de Baviera, C de Cerveza

Juegos Olímpicos del 72, el «dirndl» (ese vestido típico de Baviera y de Austria con un corpiño de vértigo), der Blaue Reinter (El jinete azul), Oktoberfest, Siemens, BMW, surf fluvial en el canal, reducto de «Gemütlichkeit» (un mix de cordialidad y tranquilidad) y cuna de Carl Orff, Franz Marc, Strauss y del oscarizado Michael Haneke. Tierra de monjes, «Ze den Múnichen» – que le dan el nombre – convertida en metrópoli cosmopolita, la tercera mayor ciudad de Alemania, por detrás de Berlín y Hamburgo. He who drinks beer sleeps well. He who sleeps well cannot sin. He who does not sin goes to heaven. Amen. (monje alemán anónimo) La ciudad es un templo de la cerveza, con sus innumerables cervezas – Paulaner, Löwenbräu, Augustiner, Höfbrau -, sus incontables biergarten y con sus más de mil cervecerías como por ejemplo la mítica Hofbräuhaus, donde Hitler hizo en 1920 su primer discurso (de hecho la ciudad fue bombardeada por ser considerada la cuna del régimen nazi pero la han reconstruido como de antaño). En el centro de la …

Gastromicue: cocina al domicilio

Pero ojo: no «a tu» domicilio, sino «en su» domicilio», en el domicilio de Micue. Con la calidad y cuidado que en un restaurante, con la privacidad y descontracción de tu hogar. Cocina con santo y seña»: así define Micue su casa situada en el Madrid de los Austrias. Para encontrar y acceder a su casa hay que buscar el signo, el «santo y seña», que nos indica él cuando llegue el momento. Por delante de dicha casa pasan a diario ejércitos de turistas munidos de guías y cámaras de fotos, nos dice. Y, al llegar, uno se da cuenta del porqué: la casa es una de las pocas «casas a la malicia» o «casas con trampa» que todavía se conservan en Madrid. Estas residencias son fruto de un delito inmobiliario provocado por la «Ley del Aposento» la cual obligaba a todo el vecino de Madrid a ceder mitad de la superficie útil de su casa a funcionarios de la Corte Real. Cuando en el siglo XVI Felipe II da esta ordenanza la gente empieza …

¿Por qué no te callas y escuchas?

Sofar Sounds trae la música en vivo a tu salón. Bueno, a tu salón si has ofrecido tu casa para el evento. Si no, disfrutarás en casa de alguien que, como tú, disfruta de la música y quiere apoyar iniciativas como esta y que por eso ha ofrecido su salón para una doble finalidad: promocionar a grupos emergentes que quieren enseñar lo que hacen y a su vez dar la oportunidad a gente que le gusta la música en directo, de escucharla. Sin teléfono, atentos, en acústico. Privados, en un salón de una casa, donde tú estás en lista y llevas bebidas para tomar y compartir mientras escuchas a las bandas que actúan a lo largo de dos horas. Por la tarde, temprano, para no molestar a nadie. Estos conciertos íntimos y secretos surgieron en 2009 en un piso del norte de Londres, cuando dos amigos, desilusionados con el estado actual de la música, decidieron empezar a invitar a grupos amigos a tocar en su casa unos temas. Hoy en día ya se extendido a …

El rostro del Rastro

Todos conocemos el «marché aux puces», el mercadillo por excelencia en Madrid, el Rastro. ¿Pero quien sabe de donde viene el nombre «Rastro»? Con 400 años de historia, este mercado dominical al aire libre tiene sus orígenes en el siglo XV cuando se han instalado en la zona «ropavejeros», vendedores de ropa vieja y usada. A finales de siglo se instalaron curtidurías y mataderos (ha estado en esta ubicación hasta 1928 antes de trasladarse a Legazpi) y de ahí viene el nombre: del rastro que dejaba el sangre de los animales. A lo largo de los siglos el Rastro sufrió muchas mutaciones y adiciones de sectores hasta convertirse en lo que es hoy. Pero siempre fue un punto de encuentro. Y ya no hay rastro de sangre pero la gente va a husmear artilugios singulares de todos los tipos, o a rastrear cromos, muebles, pillas, juguetes o algo que no sabe exactamente donde encontrar y ahí sabe que sí encontrará y, de paso, se «rastrea» amigos y se toma el aperitivo.