¿Necesitáis de un poco de vitamina D en invierno?
Este es el viaje perfecto.
En 1492, Cristóbal Colon, en su viaje patrocinado por los Reyes Católicos, desembarcó en la isla. Los taínos la llamaban Quisqueya («madre de todas las tierras»). Cristóbal Colón la llamó La Española.
En 1493, Colón regresó a La Española en su segundo viaje y fundó la primera colonia española en el Nuevo Mundo, la ciudad de La Isabela, al norte de la isla. En 1496 su hermano fundó el primer asentamiento europeo permanente en las Américas: Santo Domingo.
Antes de poner rumbo a Samaná, nos quedamos en Santo Domingo para conocer lo que es posible en menos de 24 horas: la ciudad colonial.
SANTO DOMINGO
Santo Domingo es patrimonio cultural de la Humanidad de la UNESCO. La zona colonial es bastante hipster, con sus tiendas artesanales, concept stores, cafés y restaurantes (a continuación os damos algunos consejos).
Empezamos nuestra visita a la primera ciudad fundada en las Américas, de la mano de Freddy. Conocimos a nuestro guía, oficial, en frente a la catedral y le hemos pagado 30USD por el paseo de 2h, pero sin negociar. Ha valido la pena: fue una buena forma, y rápida, de conocer el centro colonial y aprender un poco de la historia de la capital y de las gentes y cultura dominicanas.

Freddy nos enseñó la Plaza Colón y la La catedral más antigua de las Américas, la Catedral Santa Maria la menor, en la Plaza de Colon

el Alcazar de Colon (la casa del hijo de Cristóbal Colón, ahora convertido en museo), la Fortaleza Ozama frente al río Ozama (Ozama significa «tierra húmeda o agua húmeda”). Nos fue contando curiosidades, como el sueldo mínimo (8-10.000 pesos, que es lo que gana un policía así que no es de sorprender que haya corrupción…), que el Dominicano es muy abierto y le gusta la variedad (Freddy tenía 8 hijos y cuando le preguntamos sobre esa historia de amor, nos dijo, hombre, con 3 mujeres, aunque es una historia de amor porque tuvo 2 con la primera mujer, luego la dejó por otra con la que tuvo 3, por la tercera con la que tuvo otros y volvió a la primera y «único amor de su vida»). También nos comentó que infelizmente hay mucha violencia machista, que resultan en muchas muertes… aunque él no le gusta eso: de hecho, su segunda mujer «era masoquista y solo le gustaba hacer el amor después de que le pegasen y a él no le gustaba eso (gustase o no la relación le duró para 3 hijos…). También nos enteramos que la gente no bromea: a una hija suya le pegó el novio y él le fue a decir – machete en la mano – que si lo volvía a hacer, le mataba la madre. Histrionionismos a parte, Freddy era un tipo simpático y que hablaba 3 idiomas (no lo comprobamos pero le creemos). FYI, hay costumbre de andar con machetes: para cortar hierba, abrir cocos…
Pasamos por un taller para aprender un poco sobre piedras preciosas. Un trago de Mamajuana (que es un licor de ron, vino tinto, miel y varias hierbas y que dicen tener varios beneficios como el afrodisíaco; para quien conozca el licor pero quizá no lo sepa, que el mejunje dura mucho más que lo que lleva la botella: se puede rellenar hasta 15 años con vino tinto dulce, ron y miel y las hierbas vuelven a macerar y volvemos a tener el mismo licor).
Hemos asegurado unos buenos puros dominicanos para el viaje

y ya entramos en el taller para aprender un poco sobre el Coral negro (que solo hay aquí y en Cuba) bueno para los nervios, ansiedad y hipertensión, sobre el Larimar (autóctono de aquí) la piedra color azul claro, llamada piedra del amor y el ámbar, que hay de varios tipos como amarillo, verde, marrón, rojo y azul (el azul es muy raro y solo se encuentra aquí y solo se ve azul con luz LED).




Nos quedamos en el Hotel Billini, un hotel muy agradable con patio español y con piscina en el rooftop:





Nuestra estancia en la capital coincidió con víspera y día de elecciones así que estaba todo muy tranquilo, no sólo porque todo cerraba sino que supimos que por ley se prohibía vender alcohol tanto en el día de elecciones como en la víspera. Después de un momento de pánico, vimos que la ley era… subjetiva. Nada nos ha impedido de tomar un cocktail ni un vino. 😜
Algunos Tips en Santo Domingo son Alpargateria, los restaurantes Lulu y Buche Perico y Mamey Librería Café.



Y nos han advertido de que durante la noche mejor elegir las calles/zonas más movidas, por precaución.
Tierra de auge y declive de plantación de azúcar, entre piratas, peleas con franceses e ingleses, entre blancos, indios, negros y mulatos, y un dictador… República Dominicana sobrevivió a mucho al ritmo de merengue y regado con ron (vitamina R), la bebida nacional por excelencia, que hace parte de bebidas como la Mamajuana (la afrodisíaca mezcla de raíces, hojas y cortezas de árboles endémicos y también de mariscos, a los que se añade vino tinto, ron y miel, y se deja macerar) o del refrescante Coco Loco (ron, tequila, vodka, limón y crema de coco) que encontramos en todas las playas.
Tierra de las mejores playas del mundo, de café, de jengibre, de Piña colada, de Coco loco, daiquiris,

Cerveza Presidente, del omnipresente arroz con habichuelas, de tostones (plátano verde frito), de picapollo, de mofongo (el caribeño puré de plátano verde con ajo y aceite y camarones con salsa de coco), sanconcho (guiso de carne), la bandera (arroz, habichuelas y carne). Pescados exóticos como el pez loro

Y marisco para aburrir

Muchas frutas tropicales (piña, coco, papaya, mango, la chinola, que es como llaman a la fruta de la pasión). Una fascinante y plural cultura criolla (mezcla de raíces taínas, europeas y africanas). Y de herencia taína palabras como hamaca, barbacoa o canoa.
PENÍNSULA DE SAMANÁ
LAS GALERAS
Se tarda en torno a 2-3 horas de viaje, por el camino habrá varios peajes (ojo que solo se puede pagar con efectivo, sí son flexibles con dólares y euros, y estamos hablando fácilmente de unos 30€ en total). Línea recta hacia norte en una carretera tranquila (autovía) y luego entramos a derecha en la península de Samaná. Aquí la carretera es peor y serpentea entre pueblos así que hay que ir con 4 ojos porque hay gentes cruzando, haciendo marcha atrás, motos atravesadas en la la carreteras… bueno, viva la vida. Las poblaciones tienen vida pero son tranquilas. Aquí, en Samaná, todo el mundo dice y repite que no pasa nada, que todo es tranquilo y seguro. Es como su mantra. Y, la verdad, es que uno se siente así: no sé como será el resto del país, pero en Samaná de respira seguridad y prueba de eso la cantidad de extranjeros que han elegido la Península de Samaná para asentarse.
Hast las Galeras fueron 3 horas y algo ya que era la población más a este de la península. Esa era la idea: empezar por la más alejada y irnos acercando.
En las Galeras hemos quedado en el Sol Azul, el B&B de Esther y Pierre, suizos residentes ahí desde hace 14 años. Tienen 4 casitas/habitaciones en el jardín de la casa. Con piscina y Muy agradable el desayuno.

El fin de tarde fue con sabor a coco loco en El chiringuito de Raquel frente al mar

Cenamos en Le BDM -super recomendable- una buena langosta y unos langostinos con coco, cargados de buen rollo.


Al día siguiente el mar estaba agitado pero, muy decididos, nos hemos aventurado a ir las playas como queríamos desde el principio. En la playa hay gente siempre ofreciendo sus servicios y conocimos a Toy (tlf: 0018092672506) que contratamos para ir en su yola (embarcación de pescadores típica) para ir a la playa Frontón. El camino fue muy animado porque el mar estaba animado… pero el capitán iba de pie y muy seguro y llegar solos a esta playa remanso de paz, corales y aguas cristalinas… valió la pena el momento «Titanic». Yo creo que por un momento pensamos que no sobrevivíamos. El mar ha “brincado” un poco pero hemos llegado sanos y salvos.
Éramos los únicos en la playa frontón. Es realmente idílico el emplazamiento. Nos ha abierto un coco y hecho snorkel en los corales.



a la vuelta pasamos por la Playa Madama

Para ir finalmente a comer a la Playa Rincón un buen mero en un chiringuito de playa.

El paseo privado con Toy fue 3000pesos por persona. Podíamos haber negociado pero nos pareció bien dado que íbamos solo los dos.
SANTA BÁRBARA DE SAMANÁ
Dejamos el pueblo de pescadores con turismo hippie Las Galeras y nos hemos acercado a Sta.Barbara (es media hora) para hacer una excursión en catamaran para ver las ballenas jorobadas. Habíamos reservado desde España pero se puede hacer ahí aquí también. La nuestra era de día e incluía la ida a Cayo Levantado y comida ahí. Consejo: si el mar brinca… quizá no sea una buena idea ir un barco pequeño, una yola) pero si en un barco más grande como catamaran. Preguntad antes de cerrar lo que sea porque os cambia la experiencia.
Las ballenas jorobadas pasan 3 meses en la bahía de Samaná para parir y aparearse: de hecho dan a luz y vuelven al norte embarazadas (sus embarazos son de 12 meses). Durante ese periodo de tiempo las ballenas madres no comen llegando a perder el 20% de su peso, algo que no es grave ya que tiene mucha grasa y pesan hasta 40 toneladas y 12-16 metros. Las pequeñas tienen entre 2 a 15 metros y pesan una tonelada. Los bebés toman leche lleno de grasa y engordan 45kg al día!
También fuimos a Cayo Levantado (también conocido como Playa Bacardí).
Consejo: intentad averiguar también de antemano si es día de crucero (es fácil, lo veréis anclado en el horizonte). ¿Porqué? Porque si está in town, Cayo Levantado va a ser el caos (y cero idílico para hacer playa).

Nadie sabe con seguridad si se grabó aquí en los 80 el famoso vídeo comercial, pero voilà, aquí tenemos la llamada Isla Bacardi. Se siente un “Bacardi feeling”, eso sí.
Hicimos noche en Hacienda Cocuyo en Monte Rojo (10 minutos de la excursión) con vistas preciosas a la jungla y al mar/Cayo Levantado.



Cenamos muy bien ahí, buenos cocktail, una puesta de sol preciosa y fogata por la noche en torno a la cual hablamos por la noche dentro con gente que habíamos acabado de conocer. En Samaná se siente que quien es de aquí, quien vive aquí, y quien viene aquí, está abierto al próximo. Hasta los animales. Es algo difícil de definir pero lo hemos vivido.
EL VALLE
Al día siguiente subimos al ElValle (20 minutos).




La idea era relax en la jungla aunque hicimos un poco de playa en la playa ElValle. No llegamos a coger una yola para ir a la del Ermitaño ni hacer tirolina, ni visitar la Cascada Lulu ni la de Cataño, menos turística, que Carolina nos recomendó. El alojamiento de Carolina era tan idílico que nos hemos arrepentido de no haber quedado una noche más, solamente para disfrutar. Carolina y su marido, argentinos, buscaban el paraíso en la tierra y han creado aquí con sus dos peques su project de «sustainable living», un alojamiento integrado en el paisaje, donde Carolina cocina de cine.
Noche en El ValleLounge, que te ofrece la experiencia de dormir en una casa de puertas abiertas a la jungla, a la naturaleza. Inolvidable, en concreto el sonido del sapo toro que parece un burro.🤣 All night long.






CASCADA LIMON
Al final al día siguiente fuimos a la cascada Limón. Más turística, pero nos pillaba de camino a las Terrenas.
Fuimos en caballo por medio del bosque tropical viendo árboles de fruto, limón, cacao, café…
Lo recomendable es acercarse a una de las varias entradas que hay (son acceso de los propietarios de esos terrenos) y pagar por el guía y medio de transporte (a pie o a caballo). Nosotros hemos pagado 20USD para ir a caballo y 50 pesos para entrar a la cascada; a los guías, la voluntad.


LAS TERRENAS
Los últimos dos días los pasamos en el pueblo más boho chic de Las Terrenas. Aquí se han asentado varias comunidades de italianos y franceses y de nota el toque europeo en alojamientos y restauración.
Nos quedamos en el coqueto boutique Hotel Mahona, de la elegante Beatrice y el simpático Daniel, franceses que hace 3 años han decidido venirse a este rincón del mundo a disfrutar de la vida.

Para comer Carolina nos recomendó Porto en Portillo

Y cena en LaTerrase (viendo los pescadores de angulas con su foco en la cabeza intentando su suerte tal como buscadores de oro) y Al Pasito en el Pueblo de los Pescadores.
Playas en Las Terrenas
Playa Ballenas, cerca del pueblo de los pescadores, más de locales



Playa Bonita es realmente bonita pero caminar por un sendero por el bosque y llegar a la Playa Escondida no tiene precio…
Por cierto, aconsejable aparcar en el hotel Mosquito en Playa Bonita y tirar para la derecha para ir a Playa Escondida.




Cuesta encontrarlo pero preguntad o aventurados, como nosotros: a través de este sendero se llega a playa Escondida. Daniel nos ha recomendado comer en Atlantis pero hemos comido en Mosquito y muy bien.


Volvimos a Playa Bonita para comer en el Mosquito y después nos fuimos de paseo para el lado izquierdo. Detrás de Punta Bonita de camino a PlayaCoson (donde Daniel nos había aconsejado comer en Luis), vimos la puesta del sol en una piscina natural



Precioso.
Al día siguiente mañana de Olaya y vuelta a Santo Domingo.
El trayecto se nos hice más llevadero ha que fue más corto. No llegó a 2 horas de Las Terrenas al aeropuerto.
Realidades, consejos y advertencias:
La gente es muy simpática, y en Samaná les enorgullece la seguridad que hay.
Las carretera son buenas, solo hay que tener cuidado con los agujeros o baches que puede haber en los poblados (y con los conducción de los locales que es muy cada uno a su rollo, luces largas por la noche) 🤣
Algunos Consejos que pueden ser útiles:
– el Adaptador es de enchufe americano.
– aceptan pesos dominicanos, dólares y euros en todas partes.
– para sacar dinero, es mejor ir al banco que sacar en cajero. Así sólo te comerán una vez la comisión. Los bancos abren de 8.30 a 17h. Llevar pasaporte para la transacción.
– ¿Porque hablo tanto de efectivo? Porque no aceptan tarjeta en muchos sitios, en concreto en los alojamientos en Samaná. Una recomendación que nos dieron fue hacerse una cuenta revolut (los hoteles aunque los hayas reservado en booking te piden transferencia previa al menos de parte y lo demás en efectivo ahí).
Pero bueno, esto lo de menos en una zona tan bonita, tranquila, y con gente tan amable. Vitamina D con un bonus de vitamina R(on) a tope. Samaná: un paraíso por descubrir.