Arte, Exposición, Fundación Canal
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Giacometti: El hombre que mira

Las dos obras más caras jamás subastadas por Sotheby’s, L’Homme qui marche I y Chariot, le pertenecen.la foto (8)

Esas figuras humanas estilizadas, frágiles, lánguidas en bronce representan al hombre en movimiento, en equilibrio, revelando la debilidad de la vida y, a la par,  el peso de la propia existencia. Sus esculturas son tótemes del existencialismo. Sus figuras cristalizadas plasman su percepción del cuerpo y sus varias partes. Pero antes de la verticalidad, antes de que empezase a estirar sus esculturas, Alberto Giacometti (Suiza, 1901-66) se fascinó con la mirada en si, obcecándose con la inevitable (im)precisión de la misma.  Y eso lo observamos en los varios dibujos expuestos, al igual que en las esculturas.  La cabeza fue objecto de investigación toda su vida y la mirada era para él la esencia del ser humano y esa búsqueda y acercamiento al naturalismo acabó alejándole definitivamente del movimiento surrealista de André Breton (1931-35).

Dibujos, pila foto (7)nturas, esculturas reflejan su obsesión por la silueta humana y por la subjetividad de su mirada.

«Antes creía ver a los personajes de tamaño natural. Cuanto más retrocedía para conservarlos enteros, más disminuían. Sólo desde 1946 comencé a percibir esa distancia que hace a los hombres reales y no el tamaño natural. Mi visión se hizo más amplia”. 

La exposición «El hombre que mira» en la Fundación Canal recoge los temas de la mirada, la cabeza, la mujer, la pareja y de la escala siempre presentes en su obra.

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